La probeta tiene que tener un tamaño inferior a la punta del punzón de compresión, aun bajo presión no debe de sobresalir por los bordes del mismo.
El ensayo de compresión se realiza en probetas quebradizas, en primer lugar para determinar la inclinación de la rotura, su frescor y firmeza, como por ejemplo en caramelos, granos de café o fruta (para la definición del comportamiento de apilamiento).
En productos elásticos, tales como pan, pasteles, queso, pescado o gominolas, este ensayo se realiza de forma cíclica: La probeta se carga y descarga dos veces hasta un grado determinado. El comportamiento de compresión y descarga define la firmeza, pegajosidad, el grado de madurez y las características visco-elásticas.