El ensayo de penetración, también llamado "puncture test" o "fuerza de penetración", se emplea para la comprobación del grado de madurez de fruta y verdura, tanto como de la resistencia de la piel o de la corteza.
La aguja de punción penetra hasta una profundidad determinada dentro de la probeta. En dependencia de la piel o la consistencia de la pulpa, se producen curvas muy marcadas.