La resistencia a la fractura en deformación plana KIc es un valor característico muy importante para metales, sobre todo en aplicaciones relacionadas a la seguridad como en la construcción aeronáutica, plantas eléctricas o automóvil.
La determinación de la resistencia a la fractura se realiza con una probeta que lleva una fisura inicial. Esta probeta es sometida a carga hasta ruptura. De la curva fuerza-deformación y la longitud de la fisura se puede determinar la resistencia a la fractura KIc. La norma ASTM E 399 define cómo ha de realizarse el ensayo.
El ensayo de dos etapas se puede realizar de forma muy eficiente con el Vibróforo (HFP) y a continuación con máquinas de ensayo Zwick. La propagación de la fisura se provoca por el entalle mecánico de la probeta sometida a carga ciclica. El proceso de pre-fisurado para la generación de una fisura definida es muy rápido debido a la alta frecuencia y es muy reproducible a causa de la alta sensibilidad de la frecuencia de la resonancia frente a la formación de la fisura.
La geometría de probeta más frecuentemente utilizada es la representada en la foto 1. La probeta se llama probeta compacta o probeta CT (del inglés compact tension). La carga se aplica através de unos bulones que se estan metidos en unos taladros, reslutando en una carga mixta tensión-flexión.
Aparte de las probetas CT se emplean también probetas de flexión llamadas SENB (foto 2). Mientras que la situación de carga de una probeta de flexión es más sencilla que de una probeta CT, el volúmen necesario de la probeta es notablemente más alto. Esto se ve muy bien en las fotos.